Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella
Ubicado en el Centro Histórico de Bogotá, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella es una de las infraestructuras culturales más relevantes del país. Concebido para acoger la diversidad de prácticas artísticas de Colombia y del mundo, desde su apertura al público el 21 de marzo de 2023 se ha consolidado como un referente para la creación, la formación, la producción y la circulación cultural.
Su diseño responde a la necesidad de fortalecer los procesos de creación y cocreación, promover la conexión entre territorios y ampliar las oportunidades de encuentro entre artistas, comunidades y públicos. Además de su vocación artística, el Centro impulsa el desarrollo de capacidades en campos como la mediación, la gestión cultural, la programación, la curaduría, la gobernanza y la participación ciudadana, consolidándose como un agente activo en la construcción de tejido social y cultural.
Esta infraestructura, la más importante construida recientemente por el Ministerio de Cultura, se encuentra a pocos metros de la Plaza de Bolívar, en un sector declarado Patrimonio Cultural de la Nación. Desde su inauguración, ofrece una programación permanente que lo posiciona como un punto estratégico para el diálogo, la creación y el intercambio cultural a nivel nacional e internacional.
Fortalecer comunidades creativas y territorios culturales mediante procesos de creación, producción, circulación, mediación, innovación y desarrollo territorial en el campo de las artes vivas y sus cruces interdisciplinarios, así como el intercambio de prácticas, saberes y sistemas de conocimiento, garantizando la descentralización, la accesibilidad y la sostenibilidad. Con ello, consolidar el acceso y disfrute de las
artes y las culturas como un derecho fundamental, bien público común, motor de transformación social y herramienta para la democracia cultural, la construcción de paz y el cuidado de la diversidad de la vida en Colombia.
Ser un referente cultural en Colombia y América Latina por su modelo de gestión colaborativo, descentralizado y sostenible. Destacar por articular redes de cooperación con escenarios públicos, agentes culturales y comunidades, fortaleciendo un ecosistema donde creación, producción, circulación, mediación y
desarrollo territorial actúen de forma integrada. Será un espacio clave para la democratización de las culturas, la participación y la proyección de políticas culturales con impacto local, nacional e internacional.
El Centro Nacional de las Artes será un espacio habitado por la imaginación, la memoria, la sensibilidad. NO será un escenario-vitrina. SÍ, un escenario de encuentro, convergencia y proyección.
Será un espacio para escuchar y desatar las fuerzas creativas diversas de artistas, comunidades y territorios, porque esta será su casa. Una casa también abierta al mundo, estrechando lazos con otras naciones y pueblos.
Vamos a hilar una poderosa narrativa que nos haga preguntas pertinentes sobre la vida, la sociedad, la dignidad humana, la solidaridad o el cuidado de nuestra casa grande.
Vamos a cambiar imaginarios, actitudes y comportamientos, a formar públicos y ciudadanías culturales activas para contribuir a la construcción de una sociedad más justa y libre.
Será un espacio abierto a la innovación estética, lo contemporáneo, lo experimental, lo experiencial, lo transdisciplinar y a las artes expandidas.
Más que la Cultura con mayúsculas concebida como objeto, nos interesa la vida cultural en movimiento que teje sociedad y cuida la vida.
Más allá de un escenario de circulación también será un laboratorio de creación, colaboración, comunicación y pensamiento crítico.
Será el corazón que dinamizará un sistema de infraestructuras culturales vivas alrededor del país; para rearmonizar el territorio, conocer el pasado, comprender el presente y soñar el futuro.
La cultura crea comunidad y la comunidad crea cultura. Ese círculo virtuoso ha sido roto por violencias múltiples. La cultura reconstruye el tejido social. La paz es esencialmente una tarea cultural y la cultura nos da un lugar en el mundo.