
El 9 de abril se conmemora en Bogotá con la obra teatral El crimen del siglo

- Bajo la dirección del escritor y dramaturgo Miguel Torres, el elenco estará compuesto por Carmenza Gómez, Diego Trujillo, Juan Villalobos, Cristian Ruiz, Isabel Gaona, entre otros destacados actores.
- El Teatro Colón del Centro Nacional de las Artes será el escenario de la temporada teatral de la obra El Crimen del Siglo, que tendrá diez funciones entre el 9 y el 13 de abril. El 12 de abril la función incluirá interpretación en lengua de señas.
- La obra gira alrededor de la figura del presunto asesino de Jorge Eliécer Gaitán, que a través de testimonios, archivos y una cuidadosa investigación, plantea preguntas como ¿Quién estuvo realmente detrás del asesinato?
Se cumplen 77 años desde aquel 9 de abril en el que, como muchas otras fechas, la historia de Colombia escribió una de sus páginas más oscuras: el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, un eco que sigue resonando en el tiempo. Miguel Torres, escritor y dramaturgo, vuelve a encender la llama de la memoria con su obra El crimen del siglo, que regresa a las tablas del Teatro Colón de Bogotá el próximo 9 de abril con diez funciones, una de ellas con lengua de señas colombiana – LSC.
El crimen del siglo, una adaptación teatral de la novela homónima de Torres que se ha convertido en un clásico de la literatura colombiana y es la primera de la llamada Trilogía del 9 de abril, pone en escena la memoria de un suceso histórico que gira en torno a la figura del presunto asesino de Gaitán, Juan Roa Sierra. Un hombre anónimo que se convirtió en el rostro de un crimen que marcó el rumbo del país. “Es una historia que se cuenta desde el antihéroe, desde un ser anónimo”, dice Carmenza Gómez, quien interpreta a la madre de Roa. “Eso me parece significativo, importante y conmovedor, porque se sabe muy poco de su vida”.
Para Diego Trujillo, narrador de la obra, “la puesta en escena de Miguel y la obra en sí van más allá del hecho histórico, y eso es lo fascinante de este montaje: no se limita al relato de la muerte de Gaitán, sino que añade el ingrediente de la ficción para ahondar en la vida de Roa, de la cual se conoce tan poco. Miguel inventa una historia posible y mezcla la ficción con la realidad de una manera brillante, y luego pone todo esto en escena con una estética absolutamente hermosa”. El montaje propone un despliegue visual y escénico impactante, con pantallas que proyectan las calles de la Bogotá de 1948. “Es una obra rica en matices y visualmente poderosa, que realmente vale muchísimo la pena ver”, concluye Trujillo.
Según Miguel Torres, este es un montaje para todos los públicos, “especialmente para los jóvenes y estudiantes, que a través del lenguaje teatral pueden reflexionar sobre las características sociales, culturales y políticas que transformaron radicalmente la vida de Bogotá y del país a mediados del siglo pasado”. Los espectadores encontrarán una propuesta original que aporta al desarrollo de la dramaturgia nacional y que, desde su argumento, plantea preguntas urgentes sobre un crimen que sigue siendo, en palabras del autor, “el misterio del siglo”.
“Para Miguel siempre ha sido muy importante el tema de la justicia”, señala Candelaria Torres, asistente de dirección. “Él dice que, frente a ciertos eventos históricos, muchas veces se quedó esperando a que alguien escribiera una obra de teatro, y cuando pasó el tiempo y nadie lo hizo, pensó: ‘Soy yo quien debe hacerlo’”. Así sucedió con La siempreviva y el Palacio de Justicia, y así sucede ahora con El crimen del siglo.
Torres no se limita a reconstruir los hechos. Rellena los silencios de la historia con su dramaturgia, creando una mezcla de realidad y ficción que logra lo imposible: darle voz a los personajes que quedaron al margen del relato oficial. Juan Roa Sierra, el antihéroe de esta historia, es uno de ellos.
En la voz del personaje interpretado por Carmenza Gómez resuena la tragedia de muchas madres colombianas que han visto a sus hijos ser señalados y asesinados sin justicia. “Aquí se le da humanidad a esta persona y se vuelve un personaje, y eso me parece importante, me parece conmovedor. Personificar a esta madre que representa a todas las madres de Colombia y del mundo”, dice con emoción.
El asesinato de Gaitán no solo acabó con el sueño de un país, sino que desencadenó una espiral de violencia que, como afirma Trujillo, aún resuena en la actualidad: “Ese episodio marcó, en buena medida, la situación que vivimos hoy: la violencia, la polarización, la injusticia social… En fin, todos los problemas que nos afectan”.
La obra no solo revive el pasado: lo interroga. “Creo que esta es una obra maravillosa porque te permite verla y sacar tus propias conclusiones”, explica Candelaria Torres. “Se cree que Juan Roa Sierra fue el asesino. Pero en ese momento histórico se escucharon varios disparos desde otros lugares; eso está comprobado. Y la obra respeta eso: deja abierta la reflexión sobre la identidad del verdadero responsable”.
La puesta en escena refuerza ese juego de posibilidades. Trujillo, como narrador, se convierte en el hilo conductor entre la historia documentada y la ficción. “La obra va más allá del recuento. Toma al personaje de Roa Sierra, el supuesto asesino —porque nunca se comprobó realmente que lo fuera—, y lo coloca en el centro de una reflexión mucho más amplia”.
Además de su estructura narrativa, el montaje impacta por su despliegue visual. “Lo que van a ver en el Teatro Colón es una propuesta escénica que combina arte, luz, escenografía y movimiento. Una obra potente, bella y profundamente conmovedora”, afirma Trujillo.
A pesar de los años transcurridos, el asesinato de Gaitán sigue siendo una herida abierta. “Este suceso, como muchos en la historia de Colombia, ha quedado en la impunidad, y esta obra arroja una luz. No es la verdad absoluta, porque eso no existe. Son hipótesis, miradas, puntos de vista fruto de una investigación exhaustiva que hizo Miguel Torres”, dice Carmenza Gómez.
La función del teatro no es dar respuestas, sino hacer preguntas. El crimen del siglo es un espejo que enfrenta al público con su historia, con su memoria y con su presente. “Yo, siendo una persona que no vivió el Bogotazo, siento que esta obra me permite atravesarlo”, dice Candelaria Torres. “Y me permite hacerlo no solo desde el lugar histórico —que es fundamental para entender el país donde uno nació—, sino también desde la empatía con las víctimas, con los olvidados, con las voces que aún claman por justicia”.
Desde el 9 de abril, la historia regresa a escena. El crimen sigue sin respuesta, la verdad continúa fragmentada, y el teatro —como siempre— se convierte en el espacio donde la memoria permanece y resiste.
Teatro
El crimen del siglo de Miguel Torres
Miércoles 9, jueves 10 y viernes 11 de abril - 7:30 p.m.
Sábado 12 - 3:00 p.m. (Función con lengua de señas colombiana - LSC) y 7:30 p.m.
Domingo 13 - 3:00 p.m.
Sábado 19 - 3:00 p.m. y 7:30 p.m.
Domingo 20 - 3:00 p.m. y 6:00 p.m.
Teatro Colón - Centro Nacional de las Artes
Calle 10 No. 5 - 32, Bogotá
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