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Exposición
Amoratorio de creación: cenizas, flores y faroles para no olvidar
Es una práctica artística comunitaria que surge como respuesta a la urgencia de preservar y reivindicar la memoria de las víctimas de desaparición forzada y otros crímenes de lesa humanidad en Colombia.
La exposición reúne 60 piezas que trascienden la representación visual; cada una es una ofrenda simbólica creada por familiares de víctimas, muchas de ellas personas perseguidas y desaparecidas por ejercer liderazgos sociales, comunitarios o políticos en sus territorios. A través de faroles, portarretratos y cuadros de flores secas, las mujeres buscadoras construyen un espacio íntimo de evocación, duelo y resistencia.
En esta propuesta, las cenizas, las flores y la luz se convierten en los elementos centrales de un ritual colectivo que honra la presencia de los ausentes y mantiene vivos sus rostros en la memoria. Los faroles, al encenderse, proyectan sombras y destellos que evocan la presencia inasible de los desaparecidos; los retratos realizados con cenizas y las composiciones florales expresan la persistencia, la esperanza y la memoria viva.
La exposición reúne 60 piezas que trascienden la representación visual; cada una es una ofrenda simbólica creada por familiares de víctimas, muchas de ellas personas perseguidas y desaparecidas por ejercer liderazgos sociales, comunitarios o políticos en sus territorios. A través de faroles, portarretratos y cuadros de flores secas, las mujeres buscadoras construyen un espacio íntimo de evocación, duelo y resistencia.
En esta propuesta, las cenizas, las flores y la luz se convierten en los elementos centrales de un ritual colectivo que honra la presencia de los ausentes y mantiene vivos sus rostros en la memoria. Los faroles, al encenderse, proyectan sombras y destellos que evocan la presencia inasible de los desaparecidos; los retratos realizados con cenizas y las composiciones florales expresan la persistencia, la esperanza y la memoria viva.